Javi Santana

Enterprise Software

Eres un pinpin y te pones a desarrollar software (no necesariamente en este orden), la cosa parece que mola, que no hay que doblar mucho el lomo y es fácil hacer dinero. Te gusta un sector, echas un ojo al software que trata de solucionar la vida de la gente y, como buen ignorante que eres, las primeras frases que salen de tu boca son “JAJAJAJA parece software de los 90”, “esto lo han hecho 4 becarios”, “no tienen ni idea, son unos aficionados”, “esto lo hacemos nosotros mejor con la punta del pijo”. Nota importante: yo he sido el primero en estar en esa situación, así empecé agroguía, de hecho debes estar ahí en algún momento, tienes que ser un veinteañero.

Así que manos a la obra, creas tu proyecto en node.js, TDD, deployment automático, últimas técnicas de desarrollo, el recopón y toda la corporación bendita, después de 2 meses tu software está más o menos listo, ahora solo hay que captar usuarios para tu proyecto B2C.

Pasa 1 año, aprendes que no tenías ni puta idea pero vas malvendiendo, malcaptando clientes/usuarios, te sacan en los periódicos (dándote la falsa sensación de que lo estás haciendo bien) y ganas algún premio de esos que montan por que sobra presupuesto en algún departamente de alguna empresa.

Un día alguien se te acerca, un tío que tiene una empresa cargada de millones, que sabe lo que se hace, joder, que es el puto amo, ve tu software y te plantea: “yo te pagaría XXXX€ por esto si tuviese estas pequeñas modificaciones”. Ese XXXX es 100X de lo que estás cobrando al mes a tus usuarios del SaaS. Llamas a tus socios, lo celebras y sin saberlo estás dentro del mundo llamado “enterprise”, pero aún no lo sabes.

Te comes toda la mierda que el cliente quiere meter en tu producto, llegan otros clientes como ese y rápidamente te das cuenta (bueno, seguramente te lleve meses) que puedes cobrar 100X por lo mismo con mucho menos esfuerzo si empiezas a vender a empresas. Ahora sí, ya sabes que estás en el mundo enterprise, pero aún no sabes cuanta vaselina vas a tener que comprar.

Y aquí es cuando empieza la cosa a ponerse seria, empiezas a hablar con empresas gordas gordas, que tienen gallina de verdad y les dices que tu software es la requetepolla. Entonces pasas por diferentes encorbatados y llegas al momento en el que de verdad están interesados. Te mandan la lista de requisitos, la abres pensando que eres el puto amo y entonces es cuando abres el tarro de vaselina.

Y es que además de añadir frases como “big data”, “enterprise ready” y otras perlas que no dicen absolutamente nada pero que debes tener para que los que manejan la gallina sepan posicionarte (sí, eres programador y sabes que todo eso es bullshit, pero no pasa nada, es solo un trámite) debes tener una lista de requisitos en tu software de los que no teías ni idea. Te dejo algunos de ellos.

En resumen, la aplicación de node que parecía simple y ágil ahora tiene una serie de limitaciones, añadidos de clientes, vaya, se ha hecho mayor y ahora miras a esas empresillas que empiezan con una sonrisa (pero por si acaso no dejas de mirarlas), con más pasta en el bolsillo y con suerte habrás dejado de ir a la oficina en bicicleta e irás en un coche como dios manda. Es posible que seas también menos feliz, pero no sabrás si es la edad o tu software enterprise.

como debe ser